La concordia fue posible

Aunque se nos hubieran ocurrido muchos titulares para este artículo, no podía ser otro que éste.

Es la frase que ostenta el vítor que hoy se ha dedicado al primer presidente de la democracia española después de la dictadura franquista: Adolfo Suárez.

El estudió derecho en Salamanca, y siguió vinculado a la ciudad y a la universidad, según aparecía en la carta que ha enviado su familia (que no acude nunca a los actos que se celebran en honor de Suárez),  que en uno de sus párrafos  se refería a la figura de Suárez como padre que enseñaba a sus hijos dónde se encontraba la rana de la Universidad.

Esta mañana estaban bastantes personas de las que le conocieron bien, que trabajaron con él codo a codo. Una de ellas, Salvador Sánchez Terán, presidente del Consejo Social de la USAL, que terminó su intervención en un tono absolutamente emocionado.

Adolfo Suárez ha sido sin duda la persona más importante de este país del pasado siglo. Consiguió que la democracia fuera posible, y sobre todo, que la concordia también lo fuera. Una tarea difícil, habida cuenta de dónde veníamos y del singular odio de unos españoles hacia otros y de unos territorios hacia otros. La democracia costó sangre (recordemos por ejemplo la matanza de Atocha), pero finalmente fue posible, seguramente haciendo  “encaje de bolillos”. Más tarde pasaron muchas cosas, entre otras la figura de Suárez fue puesta en entredicho: abandonado, traicionado…no olvidamos la noche en que se asomaba a la pequeña pantalla para decir que había presentado su dimisión….Después, intento de golpe de estado fracasado y todo lo que ha venido después. A nivel personal, la vida de Suárez ha sido tan difícil y complicada como su vida política. Pérdidas familiares importantes, y una terrible enfermedad que se ha cebado en él y que le ha hecho olvidar quién fue.

Alberto Aza tenía unas hermosas palabras para Adolfo Suárez

Hoy aquellos años son historia, historia fuertemente asumida y vivida por muchas personas que conocieron los entresijos del poder y del gobierno . Algunos de ellos se han dado cita esta mañana en el Edificio Histórico de la USAL: el presidente del Consejo Social, Salvador Sánchez Terán, colaborador de Adolfo Suárez (fue ministro en dos de sus gobiernos,  negociador de la vuelta de Tarradellas), Marcelino Oreja, Rodolfo Martín Villa, el actual jefe de la Casa Real, Alberto Aza, responsable de comunicación en el gobierno de Suárez, José Lladó Fernández-Urrutia, Manuel Núñez Pérez, Rafael Calvo Ortega, Luis Gámir Casares y José Manuel Otero Novas, así como los exsenadores por Salamanca Francisco Vicente Domínguez y Manuel Delgado Sánchez-Arjona y el exdiputado en Cortes por Salamanca Alberto Estella Goytre, y diversos representantes políticos y sociales de Salamanca y Castilla y León.

El acto estuvo presidido por Daniel Hernández, rector de la USAL, acompañado por Salvador Sánchez Terán, Alberto Aza y la secretaria general, Ana Cuevas.

Era el rector quien despedía el acto con estas palabras, que incluían la lectura de la carta que la familia enviaba para este homenaje.

Acto emocionante, cargado de sentido, de reconocimiento a la gente valiente de aquellos años que consiguió para nosotros lo mejor que tenemos: la convivencia en paz, el respeto y el modelo de vida basado en la democracia….. con mucho que mejorar y que modificar si no queremos que todo ese esfuerzo caiga en el vacío..

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